Tarapoto, listo

La vida puede verse como una lista de tareas que se tienen que hacer. Es una forma de matar el tiempo para tener la ilusión de que controlamos cómo este se nos escapa, con la ventaja adicional de que al mantenernos ocupados evitamos el ocio filosófico que nos llevaría a evaluar qué estamos haciendo con esa vida que preferimos compartimentar en tareas en vez de verla como una totalidad. Quizá por eso solemos usar nuestras vacaciones y feriados en viajes a lugares llamados turísticos, donde, como la palabra misma indica, damos vueltas de un lado a otro recorriendo atracciones naturales o culturales que se supone que son atractivas y que por eso las tenemos que ver, actividad que nos mantiene literalmente entretenidos entre un sitio y otro, sin opción a tenernos a nosotros mismos frente a la pregunta fundamental por el ser de nuestras vidas, esos ríos que van a dar a una mar no turística.  Dime más

Reescribiendo a Bob Dylan: La canción del viento

Versión 1, soneto

Como el hombre que recorre su vida
+++sin idea de que esta acaba ya.
+++Como ave que volando la medida
+++del océano se muere por allá.
Como balas volando en primavera
+++año tras año, en todos por igual.
+++Como un acantilado en espera
+++de que el oleaje lo engulla hasta el final.
Como fatigadas generaciones
+++de gente sin gozar de libertad.
+++Como las irrealizadas acciones
+++contra alguna omnipresente atrocidad.
Así también, mi amigo, el viento canta
una canción cuyo sonido espanta. Dime más