Al arder, amar

En más de una ocasión, el Palíndromo concede el conocimiento del amor a través de la figura de la rama, como cuando aconsejó al amante ser como la hiedra y arder de amor, o cuando dijo que los que se aman son como un atado de ramitas de hiedra que se quema. Y es que el amor es ese breve gozo de los que renuncian a estarse quietos y temerosos y, dejándose de lado la vida, renuncian a sí mismos para darse a otros, de modo que arden y se consumen hasta quedar secos y abandonados. Como la rama del amor, que una vez que hubo acogido la savia del árbol y hubo dado flor y fruto, cae seca al piso para que los niños la pisoteen y el viento se la lleve. O como la rama de hiedra del cuadro de Henri Rousseau que, sola y ya sin agua al pie de las coloridas flores que del florero aún se nutren, anuncia el destino de los que ya han amado. El amor no puede, pues, ser egoísta: es antes renuncia, donación, virtudes raras de encontrar en un mundo de seres que tejen tupidas redes para capturar para sí cuanto puedan mientras la felicidad, fulgor de los insensatos, se oculta de la prudencia.

Por eso el Palíndromo dice:

Al arder, amar. Orar al ramal, amarla raro. Rama: red rala.


Imagen de cabecera: Henri Rousseau, ‘Ramo de flores con rama de hiedra’ (1909, detalle).

El futbolista y el parlamentario: lecciones de Rusia 2018 para Perú 2021

Julio es un mes que me gusta mucho: no solo es el mes del día nacional del Perú, sino también de Francia, un país que quiero y admiro mucho, a pesar de los graves problemas que enfrenta, como cualquier otro país. Julio es así un mes excelente para celebrar la riqueza de ambos países, y también para compararlos, a fin de descubrir qué cosas andan bien y mal en ambos lados.

Comparemos por ejemplo dos discursos recientes. ¿Qué tal los de un futbolista francés y un parlamentario peruano? Un congresista debe ser más sabio y articulado que un futbolista, ¿cierto? Veamos.

El futbolista francés de ascendencia guineana Paul Pogba dijo en casi perfecto español lo siguiente sobre el equipo peruano, al que venía de vencer el 21 de junio en el mundial de Rusia:  Dime más

El día acaba ya, ¿qué te ha traído?

Para J. Z., por su reciente cumpleaños

El día acaba ya, ¿qué te ha traído?
Un año que muy nuevo pareciera,
otra oportunidad, otra primera
chance de renovar cuanto se ha ido.

Los muchos años, todo lo vivido
lo puedes contemplar hoy a la vera
de este camino ignoto que te espera.
Puedes voltear atrás a lo que ha sido.

Puedes voltear atrás y descubrir que
cuanto ya recorriste quede mudo,
sin que haya nada nuevo por decirte.

Puedes mirar al frente, a donde se
prolonga este camino, quizá rudo,
con quietud escuchar, y luego irte.

La selección peruana de fútbol: hitos de una historia

¿Una historia de la selección peruana de fútbol? ¿Que incluya momentos sabrosos como la victoria sobre Francia en el amistoso de París de 1982 con gol de Juan Carlos Oblitas? ¿O la goleada que le dimos a Chile en el Clásico del Pacífico de 1995 en Lima, con tres goles de Maestri y otros tres de Baroni? ¿O aquella aventura peruano-chilena del All Pacific que se paseó por Europa entre 1933 y 1934? No, mejor ciñámonos por ahora a recordar algunos partidos y competencias oficiales fundamentales para la historia de la Blanquirroja.

1927, el inicio

El 1 de noviembre de 1927, la selección peruana de fútbol masculino pisó una cancha por primera vez de manera oficial, para enfrentar a Uruguay. Ocurrió en Lima, en el Campeonato Sudamericano, torneo que hoy llamamos Copa América. Perú fue el anfitrión de aquel campeonato, y aunque no nos fue bien (vencimos a Bolivia, y Uruguay y Argentina nos golearon), es una fecha que merece recordarse como el debut del equipo que ya era blanquirrojo, aunque todavía no vestía su inconfundible franja.  Dime más