Gossip, o de la importancia de recuperar la vida cuando se la está perdiendo

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Hoy miércoles daremos una pequeña vuelta en nuestro especial en apoyo a la campaña de #NiUnaMenos esta semana. Ya estuvo bueno de temas expresamente sobre violencia contra la mujer por dos días; ahora presentamos «Standing in the Way of Control», del disco homónimo del 2006 de la desaparecida banda Gossip.

«Standing in the Way of Control» puede ser muchas cosas. Puede ser una canción de rebeldía adolescente contra la autoridad paterna en busca de la propia identidad; puede ser una declaración existencial de afirmación del individuo en una sociedad alienante; puede ser también —como al parecer dijo la cantautora Beth Ditto, una «lesbiana gorda y feminista de Arkansas»— una protesta contra los intentos del gobierno de controlar con quién se casa uno.

¿Dije que la canción puede ser muchas cosas? Mentí. Si reparamos en la letra, si nos perdemos en la estética web 1.0 del video —y recordamos que se hizo ya en la era 2.0—, si en la pausa que se inicia luego del minuto dos sentimos el gemido de la cantante crecer y estallar y animarnos a vivir nuestras vidas como mejor podamos, veremos que Beth Ditto canta una sola cosa: la vida se nos va, y a nosotros toca permitir que alguien se la lleve o tomarla y vivirla. Y en un país como el Perú, donde alrededor del 70 % de las mujeres dice haber sufrido alguna vez violencia psicológica o verbal de sus parejas, es fundamental aprender a recuperar la vida.

Escuchemos.

Better Than Ezra y Rosealia, la heroína

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Continuando con nuestro especial en apoyo a la campaña de #NiUnaMenos, presentamos una de nuestras canciones favoritas: «Rosealia», del álbum Deluxe (1995), de Better Than Ezra.

Rosealia es una chica cuyo esposo la agrede (al inicio del video vemos que el hombre que la persigue lleva un anillo). Ella considera abandonar esa relación nociva que tiene, pero no se anima del todo, no sabemos si por miedo o por costumbre. El narrador es muy empático con ella: la mira con afecto («My Rosealia»), le hace ver la realidad («You say, “No, no, no” but the hurting goes on»), le hace pensar si realmente es feliz («Do you fake a smile when you dodge the blows?»). Rosealia al parecer le hace caso a la canción, y poco a poco, como una mariposa, se convierte en la heroína de su propia historia, logra ayudar a otras chicas y volar lo suficientemente alto como para ya no solo escapar de la violencia de su pareja, sino salir del círculo vicioso de falso amor y posesión en que se encontraba (la frustración del marido al final creo que nos alegra a todos, y más todavía ver que Rosealia ya no necesita la capa para ser valiente).

Rosealia no solo es una heroína para las mujeres abusadas: ¿cuántos de nosotros quisiéramos reunir el valor suficiente para atrevernos a ser felices?

Escuchemos.

Metallica, ‘Turn the Page’ y #NiUnaMenos

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Hoy queremos sumarnos a la campaña de #NiUnaMenos, que realizará una marcha en Lima este sábado 13 de agosto para visibilizar y denunciar todas las formas de violencia contra la mujer. Durante la semana publicaremos cada día una canción que se refiera a este problema. Empezaremos con Metallica y la versión que hicieron en 1998 de la canción de Bob Seger de 1973, «Turn the Page»Sigue leyendo “Metallica, ‘Turn the Page’ y #NiUnaMenos”

‎Game of Thrones: la llegada de los héroes

Alerta: destripe de historia

Fue quizá gracias a Star Wars que el libro de Joseph Campbell, El héroe de las mil caras, acabó de convertirse en un clásico de la cultura popular. En aquella saga el héroe era uno solo, Luke Skywalker; pero en la obra coral que es Game of Thrones no es tan fácil discernir un solo héroe. Felizmente son varios, cada uno con personalidad y retos distintos, y ese es uno de los grandes atractivos de la serie de HBO. Sigue leyendo “‎Game of Thrones: la llegada de los héroes”

Retrato de mamá tras una cerradura

Esto pasó cuando estaba en la universidad, hace unos años (no quiero decir muchos). Era de noche, casi de madrugada. Yo estaba en casa, estudiando para un examen de historia latinoamericana, y me llevé mi separata al baño para seguir estudiando —sí, sentado ahí—. No recuerdo de qué iba la separata, de alguna dictadura, seguramente. El caso es que terminé y me limpié y me levanté a lavarme las manos y me las sequé e intenté salir del baño, pero no pude: el seguro de la puerta se había trabado.

No me desesperé, pero recordé que a la mañana siguiente tenía que estar en el campus bien temprano para rendir un examen. Entonces sí me preocupé un poquito y llamé a mi familia para que me ayudaran a salir. Mi papá trajo el destornillador, y entre él y yo fuimos desmontando la perilla a ambos lados de la puerta. Logramos sacarla y, tras vernos a través del agujero descubierto en la puerta, intentamos jalar el pestillo que estaba atorado, pero fue inútil. Conversamos sobre llamar a algún cerrajero, pero ya era muy tarde para despertar a nadie. Entonces comprendí que por primera vez dormiría en el suelo de un baño. Apareció luego mi mamá. Primero escuché su voz antes de verla por el hueco de la perilla. No recuerdo cómo estaba vestida, ni si traía o no sus lentes, ni si estaba contrariada o no. Solo recuerdo que enrolló una frazada —era invierno ya— y la pasó, lentamente, a través de la cerradura, ella empujándola y yo jalándola. Improvisé un colchón con algunas toallas del baño y me arropé con la frazada de mi mamá.

A la mañana siguiente, muy temprano, mi mamá me despertó al otro lado de la puerta. Un cerrajero estaba en camino para liberarme, y mientras tanto yo debía abrir la boca para recibir las cucharadas de ensalada de frutas que mamá había preparado, y sorber un vaso de leche a través de una cañita que ella sostenía al otro lado de la puerta. Creo que me lavé los dientes y me bañé rápidamente —ventajas de dormir en el baño—. No recuerdo si le di un beso y un abrazo fuerte a mamá antes de salir volando a dar mi examen. No lo recuerdo.

«Without Ever Coming Out», by Carlos Germán Belli

When shall I at last return,
In which minute, time or age,
To my lady’s dearest part
—No one knows it, only me—
So inside her I just stay
Without ever coming out?
To that place I want to go,
To her deepest inner side,
To the secret valley of joy
Where my body and soul are one.
I long coming back to there
Where I passed for yesterday.
It was just so little time!
But now I will stay for long:
Not as owner of a land,
But as truly worldwide king.

From ‘Under the Red Midnight Sun’. Sigue leyendo “«Without Ever Coming Out», by Carlos Germán Belli”

Elvira Ríos: la soledad del amor

Hay papeles que, aunque breves y pequeños, dejan honda impresión en las películas. Es el caso de Yakima, la esposa apache del encargado del puesto de Apache Wells, interpretada por la cantante y actriz mexicana Elvira Ríos en La diligencia (1939), de John Ford, filme canónico del género del wéstern. Sigue leyendo “Elvira Ríos: la soledad del amor”

Villanela que escribí para que una amiga me besara, pero que no resultó porque creo que nunca la envié y por eso di con el manuscrito en mis papeles hace poco

No quieras de mi verso las canciones
sino los besos vivos de mi boca,
que todo lo que tocan lo hacen sones.

Silenciosos avanzan los peatones.
Tu voz en mi cabeza me disloca.
No quieras de mi verso las canciones.

Tus labios en mi mente los dispones
y la imaginación se me desboca,
que todo lo que tocan lo hacen sones.

Callado en una fiesta bebo rones:
tu mano no es el vaso que me toca.
No quieras de mi verso las canciones.

Las fotos de tu Facebook, tus facciones
en ansiedad mi pecho ya las troca,
que todo lo que tocan lo hacen sones.

Los árboles del parque corazones
ostentan de algún mísero que invoca:
«No quieras de mi verso las canciones,
que todo lo que tocan lo hacen sones».