Elvira Ríos: la soledad del amor

Elvira Ríos como Yakima en 'La diligencia' (1939).

Hay papeles que, aunque breves y pequeños, dejan honda impresión en las películas. Es el caso de Yakima, la esposa apache del encargado del puesto de Apache Wells, interpretada por la cantante y actriz mexicana Elvira Ríos en La diligencia (1939), de John Ford, filme canónico del género del wéstern.  Dime más

Whistlin’ in the Rain

After Arthur Freed and Nacio Herb Brown song

I’m whistlin’ in the rain, oh!, I’m whistlin’ in the rain,
What a marvelous parade to walk here not in vain:
The streets are slippy and wet, but my heart is fun and set
For a new summer to see every wonder and let
The clouds of my life be striven by light
That love might shed after such a rainy sight;
So I walk Lima along with a smile to sustain
And whistlin’, just whistlin’ in the rain.

Canción del muchacho que veía fotos de chicas en Facebook, y que se detuvo a pensar en una de ellas

A Muriel N., modelo limeña,
que tuvo la sensatez de rechazar mi invitación en Facebook


Muy de pronto
sale un tonto
navegante de algún lado;
va cliqueando
y espiando
muchachitas con cuidado.

Son bonitas
y sus cuitas
no se ven por ningún lado,
y te mira
y suspira
y respira con cuidado:

tu cabello,
todo aquello
con el viento de tu lado
ya se agita,
desgañita
la belleza del cuidado;

tu boquita,
paradita,
va deseando de su lado
y tus labios,
astrolabios,
lo guiaran con cuidado

por los mundos
vagabundos
y felices de algún lado,
mas advierte
que la suerte
de tenerte es de cuidado:

las pasiones,
fieros sones,
que palpitan en tu lado
reverberan
mientras eran
presentidas con cuidado

de este tonto
que de pronto
se descubre de tu lado,
espiando
y cliqueando
las tus fotos sin cuidado.

Di, Muriel,
si tu piel
he cuidado lado a lado.
Di, canción,
la estación
del amor con más cuidado.

Lima, 28 de enero de 2010

Canción del borracho que, tras beber no poco y entender no mucho, se fue a su casa caminando y discurriendo en atroces rimas

En medio de la noche
estaba yo en McDonald’s
tratando de saciarme el hambre toda
o más bien engañando
el ansia de mi vientre
por revertir el asco que se asoma
en medio de la noche
—siempre es entre la noche
que las luces secretas
del día se reflejan diferentes
sobre cosas comunes y corrientes
que en medio de las gentes
estábanse seguras, transparentes—.

Un pollo, cualquier cosa
revuelta con tomate
tomé con Inca Kola en una mesa
que estábase desierta,
por mí sólo poblada
en medio del bullicio del planeta;
la comí sin premura,
la bebí indiferente
mientras el tiempo todo
corría por en medio de mi pecho
cual yo mismo corría como ausente
del asco que me habita
por desesperación que desgañita.

Y fuime muy derecho
por entre la avenida
extensa cual extensa es mi garganta
en la que siempre ahogarme
los gritos de mi pecho
es cosa muy normal y sucesiva
pues siempre he de marchar
sobre mis muchos pasos
que acaso si avanzan
tronando en el brillante pavimento
reflejen la metáfora del viento
que dice a los oídos
las voces de los pasos sucesivos,

sonidos poco audibles,
bastante incomprensibles
para los muy constantes caminantes
que en el suelo durante
la dura caminata
fatigan longitudes invisibles
mientras que las risibles
distancias de la vida
figuran bajo formas
acaso de palabras o quimeras
que el pecho ni la mente juntamente
jamás articularan
y así sobre los pasos caminaran

en medio de la noche
—siempre es entre la noche—,
cansado de beber y fatigarme
con piscos sucesivos
que nunca los latidos
repliquen de lo hondo de mi pecho
pues siempre he de beber
las copas de la vida
aunque yo más no quiera
asirme a los trabajos de mi pecho
estrecho a respirar el aire raro
que no me satisface
cual muchas copas que el bebedor hace.

Y así de aire o de copas
me adentro entre la noche
buscando la distancia que al fin una
mi mucha ignorancia
sobre las cosas todas
con esa muy discreta competencia
del sueño que me habita
en medio de la noche
—siempre es entre la noche—
para transfigurar las horas diurnas
del mucho trabajar que nos agota
en el asaz descanso
nocturno en que la mente se abandona.

Canción, tú que estás hecha de palabras,
acuéstate conmigo
y dime entre mi sueño los latidos.

Limenian Woman

After Jim and The Doors

 

To N. L. C., Doors fan, in her birthday


Well, I’ve just been going crazy for an hour or so
Crossing all the town, no place in sight to go,
Stuck here in a combi while outside all the wind blows.

Then I saw you, pretty lady, in the City of Kings
Or just another poor stranger… City of Blings
City of Blings, City of Blings, City of Blings! Woo, come on!

Limenian Woman, Limenian Woman
Limenian Woman in the bus stop
Limenian Woman in the bus stop
Limenian Woman in the bus stop
Waiting for something
What could it be? What could it be? Yeah!
What could it be, baby?
What could it be? Oh, yeah!

Your eyes and mine are burning
Long gone by easy rider;
If they say I never loved you
May light become a spider
Weaving all the streets by
The pleasure of its own.
Hidden stars, the doves of Mars
Never saw a woman…
Looking like you, looking like you
Looking like you, looking like you.

Traffic, noises, dullness, spices…
Let’s go around and throw the dices.

River all so aa, river all so aa
River all so aa, river all so aa
Got to keep on aa
River all so aa, river all so aa
All so aa, gotta aa-aa
River all so aa, gotta keep on aa
Aa, aa
Gone aa, aa
I’m gone aa, aa
I gotta aa, aa
Well, aa, aa
I gotta, wooo, yeah, aa
Woah, oh yeah…

Well, I’ve just been going crazy for an hour or so
Crossing all the town, no place in sight to go
Stuck here in a combi while outside all the wind blows.

Are you a lucky little lady in the City of Kings
Or just another poor stranger? City of Blings
City of Blings, City of Blings, City of Blings! Woo, come on!

Limenian Woman, Limenian Woman
Limenian Woman, you’re my woman
Nice Limenian Woman, nice Limenian Woman
Lima, Lima… Woman, woman
Limenian Woman come on…