Al arder, amar

En más de una ocasión, el Palíndromo concede el conocimiento del amor a través de la figura de la rama, como cuando aconsejó al amante ser como la hiedra y arder de amor, o cuando dijo que los que se aman son como un atado de ramitas de hiedra que se quema. Y es queSigue leyendo “Al arder, amar”