Lima, entre la civilización y la barbarie

Antigua flecha de tránsito en San Isidro, Lima.

En sus orígenes, Lima era un centro de alta civilización. Pongamos la mirada en la época prehispánica y veremos templos, centros administrativos, caminos y acequias que atestiguan poblaciones complejas, cuyo trabajo permitió el surgimiento de haciendas durante el Virreinato y, en último término, de los distritos de la Lima actual. Pongamos luego la mirada en la época hispánica y encontraremos en Lima la primera universidad de América y la primera imprenta de Sudamérica, solo por darnos una idea de la importancia de la capital peruana como centro político, económico, eclesiástico y cultural en Sudamérica durante los años virreinales. Incluso podríamos mirar nuestro primer siglo republicano y encontraremos entre Lima y el Callao una de las primeras líneas férreas de Sudamérica, por ejemplo.  Cuéntame más

Los ojos de miel

No recuerdas muy bien cómo pasó. El caso es que habías salido de la revista más o menos temprano y decidiste ponerte a caminar y caminando llegaste a Miraflores, a la puerta de una discoteca a la que ya habías ido antes. Es jueves, pero qué diablos, te dijiste, y entraste. Haces cola brevemente, pagas, pim, pam, pum y ya estás frente a la barra, de luz azulada al interior y rojiza, quizá rosa, por afuera y hacia el piso. Pides un whisky en las rocas y pasas a la sala de baile. No hay mucha gente, y puedes distinguir que casi todas son mujeres, quizá todas. Excelente, piensas, y das un paseo.

Recorres la pista de baile, no por el medio, sino dando un rodeo, como para ver qué sucede. No estás muy seguro de lo que ves, así que subes al mezzanine. Te asomas sobre la baranda y das un sorbo a tu whisky. Bebes sin prisa, para que el hielo refresque tus labios y te haga sentir más despierto —ha sido un día intenso en el trabajo—. Cuando los hielos vuelven al fondo del vaso, miras de nuevo a la gente bailando y confirmas lo que sospechabas: es una fiesta de lesbianas.  Dime más

La esquina

De madrugada, en San Isidro, recorro una calle. Me detengo y volteo a la izquierda. Veo una esquina, quizá de adobe. Lo que había detrás de aquel muro debe haber desaparecido. Sin embargo, algo sigue presente.

En una esquina
nadie, nadie pasa ya,
sólo el tiempo.

En una esquina nadie, nadie pasa ya, sólo el tiempo. #SanIsidro

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El águila del Camino Real

De madrugada, en el Centro Comercial Camino Real de San Isidro —en la puerta abierta de vidrio, el guardia dormía—, camino por el paseo central hasta llegar a la escultura del águila. No ha cambiado en más de veinte años.

Águila antigua,
esperas a tu presa
una y otra vez.

Águila antigua, esperas a tu presa una y otra vez. #SanIsidro #CCCaminoReal

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