Al arder, amar

En más de una ocasión, el Palíndromo concede el conocimiento del amor a través de la figura de la rama, como cuando aconsejó al amante ser como la hiedra y arder de amor, o cuando dijo que los que se aman son como un atado de ramitas de hiedra que se quema. Y es queSigue leyendo “Al arder, amar”

Tarapoto, listo

La vida puede verse como una lista de tareas que se tienen que hacer. Es una forma de matar el tiempo para tener la ilusión de que controlamos cómo este se nos escapa, con la ventaja adicional de que al mantenernos ocupados evitamos el ocio filosófico que nos llevaría a evaluar qué estamos haciendo conSigue leyendo “Tarapoto, listo”

Un corredor de bolsa en la quiebra escucha el deseo íntimo de su corazón y le cuenta a un amigo de su conversión espiritual

—¡Ay, ida la bolsa! Mas oí: «Deseo ese Dios». —¿Ámaslo, baladí? —Ya.

Un entrenador dice a sus jugadores que salgan a la cancha, que ya es hora, y ante el entusiasmo general cuestiona sus motivaciones para hacerlos reflexionar

—Oren, id: es. —¡Ra! —¿Donar gol logran o darse dinero?