El miedo

Un patio amplísimo al mediodía, con piedrecillas numerosísimas, capaces de rasgar rodillas y codos. Una turba enardecida cuyo furor cerca resuena. Un vacío en el estómago como de nunca haber comido carne ni pescado ni fruta ni placer perdurable, solo verduras amargas en una mesa de madera larga, larguísima, mientras en otra habitación huele aSigue leyendo “El miedo”

Balada de la niña desaparecida

He perdido a mi chiquilla, ¿la habrá visto por ahí? Viste una casaquilla y zapatos carmesí. Tiene el pelito castaño, cortito y encrespado; no habla con ningún extraño, tal como le he enseñado. Tiene la piel de canela y la figura esbelta. Le iba a comprar una tela… ¡debo traerla de vuelta! Tiene algo enSigue leyendo “Balada de la niña desaparecida”