Elogio del sueño. Villancico que canta un peruano cínico y malhablado, casado con chilena, que se quedó dormido en el trabajo

La vida deseada
la sueño: lo sé,
yo dormir sé.

La luz matutina
me llama al trabajo;
yo digo: “¡Carajo!,
prefiero mi mina”.
—Su voz santiaguina
me pone: lo sé,
yo dormir sé.

Ya marco tarjeta
quizá un poco tarde Alvarimás