Doble ocaso en Tatooine (canta Luke Skywalker)

Luke Skywalker (Mark Hamill) contempla la puesta de los dos soles de Tatooine. Fotograma de Star Wars, episodio 4 (1977).

A veces ya no puedo con el día.
Me aburre transcurrir sin altercado,
chequear condensadores lado a lado,
hacerle los recados a mi tía.

Me aburre ya esta arena en demasía.
Me aburren los androides que he comprado.
Me aburre pulular sin otro hado
que verme una vez más sin osadía.

Entonces salgo al filo de la noche
a donde nadie nadie pueda verme
este desasosiego en que me encuentro;

a donde el doble ocaso no reproche
el mío en esta hora en que no duerme
el ansia que me come por adentro.

¡Es una trampa!

El tráfico limeño sí
que lo hace a uno pensar.
Por ejemplo, recordé la vez
en que me plantaste en el concierto
de los Bomba Estéreo de Colombia.
Ésos fueron más de cien soles
que hubo que desperdiciar, ¿sabes?
Conciertazo te perdiste.
Menos mal que al final
Liliana Saumet me mandó
un beso volado de tanto
y tanto que la miré
directo a los ojos.
Aun así te extrañé
cuando todo hubo acabado.
Eres tan bonita
—y por favor por favor por favor
ni me hagas recordar tu escote—
que si nos ibas a plantar
a mi ilusión y a mí
hubieras vestido un polo
la última vez que nos besamos
que dijera bien clarito:
«¡Es una trampa!»,
como dijera el almirante Ackbar
cuando vio que la realidad era otra.

Escrito siguiendo el consejo del día de NaPoWriMo.