Édgar Tamayo: con la muerte en el nombre

Una de las características más notables de los palíndromos es su capacidad de perturbar, de revelar el sentido oculto de las palabras, como un oráculo. Por eso me quedé helado cuando, viendo por televisión la noticia de que el mexicano Édgar Tamayo será ejecutado esta tarde en Texas a pesar de una serie de objeciones a la sentencia y a cómo se dictó, reparé en el palíndromo que esconde su apellido, acaso la orden que en Texas se dará al verdugo a toda prisa ante los pedidos de clemencia:

A Tamayo ya mata.