Día del padre, día del hijo

Hojeo las Prosas apátridas de Ribeyro y no encuentro esa cita suya sobre cómo los años que gana su hijo son los años que pierde él, según me hace recordar, quizá equivocadamente, mi imaginación. Ya no estoy seguro de si Ribeyro es el autor de la idea o de si me lo parece por su capacidad de atrapar realidades ocultas en las sutilezas de la vida cotidiana. Como sea, quiero quedarme con esa paradoja del tiempo ganado por el hijo y perdido por el padre. Dime más

El día acaba ya, ¿qué te ha traído?

Para J. Z., por su reciente cumpleaños

El día acaba ya, ¿qué te ha traído?
Un año que muy nuevo pareciera,
otra oportunidad, otra primera
chance de renovar cuanto se ha ido.

Los muchos años, todo lo vivido
lo puedes contemplar hoy a la vera
de este camino ignoto que te espera.
Puedes voltear atrás a lo que ha sido.

Puedes voltear atrás y descubrir que
cuanto ya recorriste quede mudo,
sin que haya nada nuevo por decirte.

Puedes mirar al frente, a donde se
prolonga este camino, quizá rudo,
con quietud escuchar, y luego irte.

Agradecimiento y saludo en los 37 años de mi edad (villanela con variante)

Sin nada que decir sino las gracias
por todos los saludos que me dieron,
me adentro en otro año de mi vida.

Algunos me pagaron la bebida.
Otros, muchos mensajes me escribieron.
Sin nada que decir sino las gracias.

El año se me fue sin más desgracias
que algunas chances más que se me fueron.
Me adentro en otro año de mi vida.

Mas siéntome en novísima partida.
Quiero ser como aquellos que murieron
sin nada que decir sino las gracias.

Un ramo yo me haré con las acacias.
Con cuanto encontraré y lo que me dieron,
me adentro en otro año de mi vida.

Algo iba yo a decir que se me olvida…
quizá en alguna parte lo leyeron.
Sin nada que decir sino las gracias,
me adentro en otro año de mi vida.

La luz y el cuerpo

Final de mi paseo nocturno por San Isidro. Salgo a la avenida Javier Prado.

Nunca estoy solo:
si se asoma mi cuerpo,
la luz lo alcanza.