Villanela que escribí para que una amiga me besara, pero que no resultó porque creo que nunca la envié y por eso di con el manuscrito en mis papeles hace poco

No quieras de mi verso las canciones sino los besos vivos de mi boca, que todo lo que tocan lo hacen sones. Silenciosos avanzan los peatones. Tu voz en mi cabeza me disloca. No quieras de mi verso las canciones. Tus labios en mi mente los dispones y la imaginación se me desboca, que todoSigue leyendo “Villanela que escribí para que una amiga me besara, pero que no resultó porque creo que nunca la envié y por eso di con el manuscrito en mis papeles hace poco”

Agradecimiento y saludo en los 37 años de mi edad (villanela con variante)

Sin nada que decir sino las gracias por todos los saludos que me dieron, me adentro en otro año de mi vida. Algunos me pagaron la bebida. Otros, muchos mensajes me escribieron. Sin nada que decir sino las gracias. El año se me fue sin más desgracias que algunas chances más que se me fueron.Sigue leyendo “Agradecimiento y saludo en los 37 años de mi edad (villanela con variante)”

Villanela para perder el miedo en los aviones

Para L. S. H., que temía a las turbulencias aéreas No temas de los vientos la estridencia cuando a tu avión remuevan y golpeen, que todo pasará: tenles paciencia. El viento sabe bien cuál es su audiencia y a todos hace que se zamaqueen. No temas de los vientos la estridencia. La calma romperán, ySigue leyendo “Villanela para perder el miedo en los aviones”

La brevedad del bikini (villanela)

A J. D., modelo captada por la cámara sonriendo entre bastidores de un desfile Tus pechos me mostrabas —en foto, por supuesto— y nunca me los dabas. Tras un bikini estabas, mas créeme, soy honesto: tus pechos me mostrabas. Muy quietos los dejabas y su quietud me ha puesto y nunca me los dabas. MiSigue leyendo “La brevedad del bikini (villanela)”

Villanela de Semana Santa (canta un hijo de hombre a Jesús)

El miedo muy terrible que sentiste el jueves por la noche cuando orabas nos sigue visitando en nuestras noches. La copa asaz amarga que entreviste quedó acá con nosotros, y dejabas el miedo muy terrible que sentiste. Los clavos que tu carne como broches el viernes te entroncaban cuando amabas nos siguen visitando en nuestrasSigue leyendo “Villanela de Semana Santa (canta un hijo de hombre a Jesús)”